Este enlace de Change.org con una petición ciudadana comenzó a circular en los últimos días con el objetivo de frenar el proyecto de decreto del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo que modificaría de manera sustancial las condiciones del Registro Nacional de Turismo (RNT). La iniciativa advierte que la norma, tal como está planteada, podría afectar de forma directa a miles de pequeños prestadores turísticos en todo el país.
Según el texto de la petición, el decreto incrementa de manera significativa los trámites y requisitos para operar formalmente servicios como restaurantes, viviendas turísticas, guías y operadores de turismo. Los firmantes aseguran que estas nuevas exigencias no solo serían difíciles de cumplir para los prestadores, sino también para las propias entidades encargadas de verificar y expedir los documentos requeridos, lo que podría desbordar la capacidad institucional del Estado.
Uno de los principales cuestionamientos es que la norma, lejos de combatir la informalidad, podría profundizarla. De acuerdo con los ciudadanos que promueven la iniciativa, el decreto elevaría los costos y cargas administrativas para quienes ya son formales, sin establecer mecanismos claros para enfrentar la oferta informal que opera por fuera del sistema regulado.
La petición también señala que el impacto recaería de manera desproporcionada sobre pequeños prestadores y emprendimientos familiares, mientras que las grandes cadenas hoteleras tendrían mayor capacidad para asumir los nuevos requisitos. En ese sentido, los firmantes consideran que la medida podría afectar el turismo popular y trasladar mayores costos a los viajeros.
Otro de los puntos de mayor preocupación es el momento en el que entraría a regir el decreto. Según la petición, la norma pretende aplicarse en plena temporada alta, justo en el periodo navideño, cuando miles de prestadores dependen del turismo para sostener sus ingresos anuales. Esto, advierten, podría traducirse en afectaciones económicas directas para numerosas familias.
De acuerdo con las cifras citadas en la iniciativa, más de 121.000 familias cuentan actualmente con un RNT activo y vigente, y dependen de esta actividad para su subsistencia. Para los promotores de la petición, el decreto pone en riesgo ese proceso de formalización que se ha consolidado en los últimos años.
La campaña en Change.org hace un llamado al Gobierno Nacional para que retire o derogue el borrador del decreto y abra un espacio de revisión que permita ajustar la regulación a las capacidades reales del sector y del país. Mientras tanto, el debate sobre el alcance y las consecuencias de la propuesta sigue creciendo entre prestadores, gremios y ciudadanía.






Con respeto con las personas que protestan y reconociendoles la razón en algunos casos,considero que debido al auge del turismo es necesario expedir normas que reglamenten una actividad economica llena de futuro
Es necesario unir os para que está ley sea retirada
Por qué los gobiernos siempre le caen al caído. No es sino que vean a un pobre con jaquera y ahí mismo le caen para ver qué le pueden sacar. Y ahora que se han inventado el tal emprendimiento, es para obligar a estas personas a que se oficialicen registrandose en Cámara de Comercio donde empiezan a sufrir el calvario del siglo porque allí les van a sacar la leche con pagos de Industria y Comercio y si no tiene con qué, entonces le cobran una extemporaneidad que equivale al 400% del valor inicial y cuando terminan las vueltas pues ya no tiene capital para empezar y lo mejor que puede hacer es decistir de emprenderlo. Así es el robo en el que nos han metido estas mentes con ideas maravillosas del gobierno y solo para sacarnos plata o sea, para robarnos. Pero lo mejor es trabajar independientemente sin complicarse la vida con estas víboras.
Lo cierto es que las propietarios de inmuebles no aptos para turismo, están incumpliendo las normas básicas de convivencia, ya que los turistas no respetan la tranquilidad del vecindario promoviendo ruidos estridentes con música a todo volumen, gritos, basuras, mascotas haciendo sus necesidades en las calles vecinas,ocupación arbitraria de los parqueaderos ajenos ,agresividad, etc. Según los propietarios de esos inmuebles que conozco son dueños de otros más y tienen recursos económicos suficientes para subsistir cómodamente . Y no son los de la fábula de LA POBRE VIEJECITA. Es bueno que los metan en cintura y paguen y ante todo que los sometan a cumplir las normas que se exigen para las cadenas hoteleras normales.
La normativas y ser legal paga, la sociedad no debe estar en la ilegalidad.
Enumeren los puntos que no les convienen a sus restaurantes, hospedajes, cabañas,..
Estoy de acuerdo con ajustar algunas normas y regulaciones, pero precisamente orientadas a formalizar el alojamiento en turismo, no en cohibir o limitar, beneficiando a las grandes cadenas hoteleras y disminuyendo la capacidad instalada de las ciudades, que en eventos importantes estos hoteles no son capaces de suplir.